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viernes, 14 de agosto de 2015

MEDIACIÓN DE GRAN BRETAÑA DESPUÉS DEL ATENTADO DE SARAJEVO

El embajador de Alemania me ha informado que el gobierno alemán acepta, en principio, la mediación entre Austria y Rusia por las cuatro Potencias […]. Ha recibido también instrucciones para rogarme que haga uso de la influencia en San Petersburgo para localizar la guerra y mantener la paz en Europa. Le he contestado que la respuesta serbia iba más lejos para satisfacer las demandas austriacas de lo que pudiera esperar de ella. El mismo secretario de Estado alemán ha dicho que en la nota austriaca había cosas que casi no se podía esperar que Serbia las aceptase. Le dije que presumía que la respuesta serbia no habría podido ir tan lejos como lo había hecho si Rusia no hubiese ejercido una influencia conciliadora en Belgrado y que era en realidad en Viena donde era necesaria una influencia moderadora. Que si Austria rechazaba la respuesta serbia era porque estaba dispuesta a aplastar a Serbia a cualquier precio, sin preocuparse de las consecuencias que esto podría acarrear […] la guerra sería la más gigantesca que se haya conocido jamás…


Comunicado de sir Edward Grey (secretario de Estado del Foreing Office) a sir E. Goschen (embajador de Reino Unido en Berlín), 27 de julio de 1914

CROQUIS DE LAS ALIANZAS PREVIAS A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL


CARRERA NAVAL DE ARMAMENTOS PREVIA A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Todo el carácter de la flota alemana muestra que está destinada a la acción agresiva y ofensiva más amplia posible, en el mar del Norte y en el Atlántico norte, acción dirigida, de acuerdo con el memorándum que acompaña su primer proyecto de ley, contra la potencia naval más fuerte, en el momento en que no se encuentre, por obligaciones en sus colonias u otro punto del Imperio, en condiciones de concentrar todas sus fuerzas para responder al ataque. La estructura de los barcos de guerra alemanes muestra claramente que están destinados al ataque y a la acción. No son cruceros destinados a proteger las colonias y un comercio en el mundo entero […] No quiero entrar en detalles técnicos, pero la posición de los cañones, el armamento, la forma en que están colocados los lanzatorpedos, todo ello permite decir a los expertos navales que la idea de una acción repentina y agresiva de dimensiones muy amplias contra una gran potencia naval moderna constituye indudablemente el principio rector de la política naval alemana.


Comisión de Defensa Imperial, sesión número 118, 11 de julio de 1912